Cuba es una tierra prometida para muchos, al menos en su período vacacional, claro. Una tierra de playas blancas y aguas cristalinas que evoca en la mente de cualquiera la tranquilidad y la relajación que tantas veces echamos de menos en nuestras ciudades superpobladas. Son muchos sus encantos y rincones por conocer, más allá de los que siempre se mencionan. Hoy vamos a recomendar uno que si bien no es de los más demandados, es una pequeña perla escondida a la que merece la pena aproximarse: la provincia de Cienfuegos. Eso sí, si por ejemplo quieres disfrutar y conocer más sobre su capital, te aconsejamos los vuelos a La Habana económicos, entre los que destacan los vuelos baratos para disfrutar de las mejores vacaciones.

Ya sólo su nombre resulta hermoso. Cienfuegos se encuentra en la península de Majagua, justo en la orilla de la bahía llamada Jagua. Ambos nombres remiten al pasado aborigen de Cuba, por lo que ya nos da una pista de lo que encontraremos en la zona: un territorio verde y rico en herencia cultural del país. Uno de los sobrenombres que recibe Cienfuegos, concretamente la ciudad del mismo nombre que es su capital, es el de Perla del Sur.

La propia bahía de Jagua, uno de los puertos más importantes y con mayor tránsito de barcos de toda Cuba, es uno de los atractivos turísticos que debemos visitar en primer lugar.  No podemos perder la oportunidad de contemplar alguno de los muchos eventos deportivos que tienen lugar en ella en todo el año, e incluso de navegar en alguna embarcación de alquiler. En alguno de los muchos restaurantes ubicados allí podremos degustar platos de camarón, la pesca más famosa de la zona y en la que basa gran parte de su riqueza comercial.

Desde la bahía también podemos visitar la fortaleza de Nuestra Señora de los Ángeles, levantada en su día como método de defensa frente a la temida piratería caribeña (al ser la ciudad de Cienfuegos uno de los puertos más importantes desde su misma fundación, fue una posición muy codiciada por estos amigos de lo ajeno). El impresionante malecón de dos kilómetros del que dispone esta fortaleza es uno de los puntos habituales de turismo que encontraremos en las rutas y tours organizados, pero si vamos por nuestra cuenta no podemos olvidarnos de visitarlo.

Ya en la propia ciudad de Cienfuegos, tenemos la ocasión de contemplar una arquitectura de estilo neoclásico, como corresponde a la época, importada de España según las modas que regían en el siglo XIX. El teatro Tomás Ferry y el Palacio Ferrer son los ejemplos paradigmáticos de este estilo, aunque también podemos visitar numerosas residencias neoclásicas con un toque nobiliario si nos dirigimos al barrio de Punta Gorda. En el Paseo del Prado, uno de los trayectos turísticos emblemáticos, se disponen gran cantidad de bustos en homenaje a personalidades de la época; es una buena manera de conocer de cerca la historia de la ciudad.

Riqueza natural

El atractivo de la provincia de Cienfuegos no reside únicamente en la gran urbe que hace las veces de capital. Dejando ésta atrás podemos subir hasta la Sierra del Escambray, que pertenece en gran parte de su extensión (aproximadamente cuatrocientos kilómetros cuadrados) a Cienfuegos (el resto pertenece a Trinidad). Se trata del segundo macizo montañoso en importancia de toda Cuba, y es todo un escaparate de la riqueza natural de la isla, con numerosas especies autóctonas y, por supuesto, excelentes vistas en paradores y rincones turísticos. El complemento perfecto después de nuestra visita urbana, y una buena manera de descubrir otras zonas pacíficas y relajantes de Cuba que nada tienen que ver con sus famosas playas. Merece la pena, si estamos pensando en unas vacaciones diferentes tanto en verano como en otoño, decidirse por una ruta por la hermosa Cienfuegos.

Os dejamos con este link en el que os ofrecemos algo más de información sobre Cienfuegos.  Y si queremos pasearnos por alguno de los teatros de la zona, nada mejor que nuestra guía para localizarlos.

Etiquetas: , ,