Si viajas a Cuba no te escaparás de comer, entre otras cosas, su plato más emblemático: el arroz moros y cristianos. Si cuando vuelvas a tu casa deseas cocinártelo algún día para recordar tu viaje a la isla caribeña, aquí va la receta.

Foto: Flickr.com

Lo primero es hervir bien los frijoles, lo que más o menos les va a costar una hora. Los frijoles son el cincuenta por ciento de esta receta. La otra mitad es el arroz.

Para su preparación, lo primero es verter los granos de arroz en una olla con un poco de aceite y removerlos bien hasta que se engrasen para evitar que acaben pegándose unos granos con otros, lo que le quitaría encanto y presencia al plato.

Tras eso se añade el ajo y el ají, la cebolla, orégano, sal, pimienta y un poco del caldo en el que se han hervido los frijoles, aunque eso sí, con el caldo colado. Todo junto se calienta a fuego lento durante unos veinte minutos, que es cuando el caldo va desapareciendo y los granos se han ablandado. Cuando el arroz ya está hecho, se añaden los frijoles, ahora sin caldo.

Y ya está, el sabor de Cuba en tu casa que podrás enseñar a los amigos. Por ejemplo, para seis comensales necesitarás:

Apenas medio kilo de frijoles negros, litro y medio de agua, medio kilo de arroz, una cebolla, cuatro dientes de ajo, un ají mediano, un chorrilo de aceite, sal, unas pizcas de orégano, de comino y de pimienta.

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